Monseñor Larregain inauguró el Año Pastoral en Corrientes con un mensaje de fe y esperanza
El Arzobispo de Corrientes, Monseñor José Adolfo Larregain, dio inicio al Año Pastoral de la Arquidiócesis en un acto celebrado durante el tiempo de Cuaresma, destacando la importancia de la misión evangelizadora y la confianza en la guía de Dios. Se realizó en la Basílica Nuestra Señora de Itatí

«Queridos hermanos y hermanas, damos inicio a este Año Pastoral en nuestra querida Arquidiócesis de Corrientes como Iglesia que camina, agradecida, creyente y esperanzada», afirmó Larregain. Durante su mensaje, agradeció a sacerdotes, diáconos, consagradas, agentes pastorales y catequistas por su compromiso y perseverancia en la evangelización, incluso en medio de dificultades.
El arzobispo recordó las lecturas del segundo domingo de Cuaresma como guía espiritual para este nuevo año. Citando el Génesis, destacó que la fe auténtica implica «salir de lo conocido y confiar en que Dios guía nuestros pasos», mientras que San Pablo invita a no avergonzarse de dar testimonio del Señor y apoyarse en la fuerza que Dios da.
«Evangelizar hoy no es fácil: encontramos indiferencia, heridas profundas y pobrezas materiales y espirituales. Pero no nos apoyamos en nuestras fuerzas, sino en la gracia que se nos ha dado en Cristo Jesús», subrayó.
El mensaje también incluyó la referencia al Evangelio del monte de la Transfiguración, señalando que la pastoral debe nutrirse de oración y encuentro con Dios para no caer en la rutina o el cansancio estéril. Larregain enfatizó que la Iglesia debe ser «una Iglesia en salida, que se deja transfigurar por el amor de Cristo para luego bajar al llano y tocar las heridas de la gente».
Durante la inauguración, se destacó la peregrinación a la Basílica de Nuestra Madre de Itatí, confiando a la Virgen los planes, sueños y fragilidades de la comunidad, y pidiendo que su manto acompañe esta nueva etapa de misión pastoral.
«Damos inicio a este Año Pastoral con gratitud por lo vivido, con fe en el Dios que nos llama y con esperanza en lo que Él sigue haciendo entre nosotros», concluyó Monseñor Larregain, invitando a toda la comunidad a caminar juntos bajo la guía de Cristo y la protección de la Virgen de Itatí.



