Nacionales

Error en las historias clínicas de Maradona abre un nuevo interrogante en el juicio

La situación surgió durante una declaración en el juicio por la muerte del exfutbolista. La Fiscalía reconoció que existen documentos médicos cuya identidad debe ser revisada.

Durante el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, un error en la documentación médica incorporada a la causa abrió un nuevo interrogante sobre una de las principales pruebas de la Fiscalía: parte de las historias clínicas analizadas por la Junta Médica podría corresponder al padre del exfutbolista, que tenía el mismo nombre, y no a Diego. El planteo fue realizado por la defensa de Nancy Forlini, coordinadora de la prepaga, durante la declaración de un nefrólogo que integró la Junta Médica, y quedó vinculado a documentación de entre 2012 y 2015.

El dato adquiere especial relevancia por tratarse de antecedentes médicos que fueron considerados dentro del análisis de los especialistas convocados para determinar las circunstancias que rodearon la muerte de Maradona. La Junta Médica concluyó que el fallecimiento era evitable y sostuvo que los profesionales que atendían al exfutbolista no habían realizado un seguimiento adecuado de acuerdo con sus antecedentes clínicos.

La defensa de Forlini cuestionó que parte de la documentación entregada a los peritos no perteneciera a Diego. La diferencia entre ambos pacientes podía establecerse mediante el número de afiliado, un dato que, según el planteo, no habría sido verificado correctamente al momento de recibir y analizar las historias clínicas.

El año 2015 es uno de los puntos que genera mayor conflicto. Según información migratoria incorporada al expediente, Diego salió de Argentina el 2 de junio de ese año y regresó recién el 5 de enero de 2016. Durante ese período permaneció en Dubai, por lo que la aparición de determinados estudios médicos realizados en Argentina puede convertirse en un elemento relevante para establecer a quién pertenecían realmente.

El propio fiscal Patricio Ferrari reconoció durante la audiencia que existe un problema con parte de los estudios. Explicó que la Fiscalía había solicitado las historias clínicas a fines de noviembre de 2020 y que la prepaga entregó la documentación en enero de 2021. El pedido había sido realizado con el nombre, DNI y último número de afiliado de Maradona.

Ferrari explicó además que Diego había tenido distintos números de afiliado y que durante su atención médica también se utilizaba el nombre de «Ariel Gómez». Ese seudónimo fue utilizado, entre otros momentos, durante su internación en la Clínica Olivos en noviembre de 2020.

Según el fiscal, la documentación fue recibida bajo la identificación de Diego Armando Maradona y la responsabilidad por la eventual confusión recaería en quienes aportaron esos antecedentes. Sin embargo, reconoció que los estudios correspondientes al período en el que Diego estaba fuera del país podrían efectivamente pertenecer a su padre.

El planteo fue llevado al tribunal por el defensor Nicolás D»Albora, quien pidió verificar el número de afiliado utilizado, determinar a quién correspondían las historias clínicas y establecer si los estudios incorporados a la investigación fueron efectivamente realizados a Diego Maradona.

Los jueces consideraron que el pedido de producción de nueva prueba excedía las facultades del tribunal en ese momento y resolvieron dar traslado del planteo a la Fiscalía. Por ahora, no se declaró inválida la Junta Médica ni se anuló el juicio.

La discusión pasa entonces por determinar cuánto de las conclusiones de la Junta Médica se apoyó en antecedentes que podrían pertenecer al padre de Maradona y qué impacto tendría esa eventual confusión sobre el valor de esa prueba. La Fiscalía sostiene que el error documental no invalida el proceso y anticipó que se opondrá a un eventual pedido de nulidad.

El expediente ya había utilizado numerosos antecedentes médicos para reconstruir el estado de salud de Maradona y evaluar la atención que recibió antes de su muerte. La autopsia determinó que falleció por un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada, mientras que la investigación judicial puso bajo análisis la actuación de los profesionales que estuvieron a cargo de su cuidado.

Ahora, la Justicia deberá establecer si se trató de una equivocación puntual dentro de un expediente de enorme volumen o si la utilización de antecedentes médicos de otra persona alcanzó información relevante para las conclusiones de la Junta Médica. Esa diferencia será clave para determinar el alcance real del cuestionamiento planteado durante el juicio.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Botón volver arriba