Empleado infiel robó ovejas a su patrona hasta que lo descubrieron
La dueña se topó con restos de los animales en el patio de su establecimiento. Rápidamente, sospechó del cuidador, al que encontró alcoholizado en su casa. Cuando llegó la Policía, halló la evidencia en una de las habitaciones.

Una denuncia penal formulada por la propietaria de una hacienda, por el robo continuo de ovejas que tenía para crianza en la zona rural de la ciudad de Curuzú Cuatiá, terminó en un allanamiento autorizado por la Justicia y que permitió descubrir que el delincuente que perpetraba los robos era su propio empleado, al que le encontraron la evidencia en la casa en la que vivía dentro de la misma estancia, confirmaron ayer fuentes oficiales.
El procedimiento se llevó a cabo el lunes por la mañana, luego que personal de la Dirección General Policía Rural y Ecológica recibiera la denuncia formal por parte de la propietaria del establecimiento ganadero «María Juanita», ubicado en la Primera Sección Curuzú Cuatiá. La mujer indicó a los efectivos que había llegado a su campo y notó en el patio algunos restos de patas de ovejas recientemente faenadas y cuando intentó hablar con el cuidador del lugar, este se hallaba en estado de ebriedad.
Las sospechas recayeron rápidamente sobre él, ya que la mujer agregó que no es la primera vez que le faltan ovejas y que su encargado no puede justificar aquellas faltantes.
Una comisión policial se dirigió al establecimiento rural y con la venia de la Justicia allanaron la casa donde se encontraba E. Maidana, empleado del lugar. Las evidencias estaban por toda la casa y en una de las habitaciones, la comitiva de seguridad halló los restos de al menos 3 ovejas recientemente faenadas y sus pieles.
Maidana no pudo dar ninguna explicación consistente, ya que aún le duraba la resaca, luego de la ingesta alcohólica. La dueña del lugar cree que el sujeto estuvo matando ilegalmente sus ovejas desde hace tiempo y cambiándolas por bebidas.
En la casilla que la dueña del campo le proporcionaba al hombre, la policía también encontró varios cuchillos y otros elementos para la faena clandestina, con restos de haber sido utilizados recientemente y también un celular que le permitió a la policía descubrir que Maidana, no habría actuado solo.
Las primeros trabajos de investigación sobre el aparato de comunicación, derivó en dos órdenes de allanamientos otorgadas por la Justicia, para que los efectivos de la policía Rural lleguen hasta los domicilios de otros dos hombres de apellido Torres y Pucheta, aunque allí no pudieron encontrar los retos de las ovejas faenadas, aunque ambos quedaron bajo sospecha.
La causa fue caratulada como «abigeato simple» por el fiscal de Investigación Rural y Ambiental que subroga el doctor Oscar Cañete, que a la vez ordenó la inmediata detención en flagrancia del empleado infiel de la estancia, quien deberá responder ahora por los robos sucesivos. La investigación sigue su curso.



