La garrafa de 10 kilos subió aquí 159% en poco más de seis meses

A fines de 2022, esa unidad de gas envasado de uso domiciliario tenía un precio máximo de referencia a 756 pesos, hoy está 1.962 pesos. En almacenes, kioscos o con reparto a domicilio ya cuesta más de 3.000 pesos. En los primeros días de agosto habrá otro aumento del 4%.
El gas en garrafa comenzó el séptimo mes del año con una nueva variación en su importe, que en este caso fue del 4%, tal lo establecido en el «sendero de precios» mensual prefijado por Nación hasta agosto para este combustible de uso hogareño.
Conforme a lo reflejado en la edición de ayer de época, con la nueva actualización en los valores (incluyendo las cargas de IVA, ingresos brutos y la nueva tasa del factor de apartamiento), la de 10 kilos pasó de 1.886 a 1.962 pesos (+76 pesos), la de 12 kilos de 2.263 a 2.354 pesos (+ 91 pesos) y de 15 kilos de 2.829 a 2.943 pesos (+114 pesos).
Esos precios son los máximos de referencia para la venta en las puertas de las plantas fraccionadoras, no así en kioscos, almacenes o con reparto a domicilio, ámbitos en los que el importe de comercialización está liberado.
Por otra parte, tomando como botón de muestra al importe máximo de referencia de la garrafa de 10 kilos (ampliamente es la más vendida entre las tres unidades), se puede afirmar que en Corrientes, en lo que va del año, el tubo de gas se encareció un 78%, puesto que enero costaba 1.102 pesos y hoy sale 1.962 pesos (+ 860 pesos).
Si el comparativo es con los últimos días de 2022, hay que tener en cuenta que en las vísperas de Navidad (25 de diciembre), la Secretaría de Energía de la Nación aprobó un tarifazo en el precio del gas envasado, ya que en esa oportunidad, el cilindro de 10 kilos varió aquí de 756 pesos a 1.102 pesos (+$346=45,7%).
Entonces, si el cotejo del precio actual es con lo que salía la garrafa hasta antes esa fecha festiva, la inflación en ese combustible fue del 159% (+1.206 pesos) en solo seis meses y unos días más.
Estaciones de servicio
La Secretaría de Energía de la Nación dispuso una nueva obligación para las estaciones de servicio. Según la Resolución 553/2023, publicada días atrás en el Boletín Oficial, «los surtidores de naftas y de gasoil de todas las bocas de expendio que operen en el país deberán exhibir en forma perfectamente visible una leyenda con la indicación del número o índice de octano y del contenido máximo de azufre, respectivamente, o la clase a la cual pertenecen los productos que aquellos despachan, como así también indicar el porcentaje legal vigente de participación de los biocombustibles en las respectivas mezclas».
La medida tiene como objetivo brindar información precisa a los consumidores. De ahí que la cartera conducida por Flavia Royón consideró pertinente incorporar un nuevo artículo a la Resolución N°1.283 de fecha 6 de septiembre de 2006, que dispone las especificaciones de calidad de los combustibles fósiles que se expenden en los surtidores de todo el país.
¿Se desaceleró la inflación en junio?
Los precios al consumidor mostraron signos de desaceleración en junio último, de acuerdo con proyecciones de consultoras privadas, en un escenario en el que también se estaría produciendo una leve caída del consumo.
Tras un pico anual registrado en abril con un aumento del 8,4% en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el costo de vida habría mostrado variables que lo ubican con menor crecimiento. En mayo, se observó un ligero retroceso de los precios con una tasa del 7,8%.
Los primeros relevamientos del IPC de junio indicarían una profundización de esta tendencia y los números la situarían por debajo del 7%. Según el análisis realizado por C&T Asesores Económicos, la inflación del sexto mes del año se moderaría hasta el 6,7%. A pesar de esta desaceleración, la variación de doce meses ha alcanzado un significativo 121,8%, la más alta desde agosto de 1991, indicó la misma consultora.
Siempre de acuerdo a lo referido desde la citada consultora, la moderación en el aumento de precios se generalizó en todos los rubros, pero en mayor medida en dos sectores clave de la economía: vivienda y alimentos y bebidas.
En el rubro de vivienda, que había experimentado un aumento del 11,8% en mayo, la tasa de crecimiento se redujo a 7,7% en junio.
C&T Asesores Económicos atribuye esta desaceleración a dos factores: en mayo hubo incrementos en tarifas de electricidad y gas, mientras que en junio solo se registró un ajuste en la de electricidad, además de la ausencia de ajustes salariales para los encargados de edificio.
Por otro lado, en alimentos y bebidas, el rubro de mayor peso en el índice, se observó una desaceleración significativa en la primera quincena del mes, impulsada por la baja en los precios de las verduras y un menor incremento en los precios de las carnes.
En junio, este rubro creció 5,2% en contraste con el 8,4% registrado en mayo. En la tercera semana de junio alimentos y bebidas tuvieron un aumento significativo para luego moderarse.



