El médico que amputó a la jubilada culpó a su colega

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El médico que amputó a la jubilada culpó a su colega

El traumatólogo aseguró que actuó bajo las órdenes del cirujano. Los profesionales que la atienden ahora analizan si esa operación era necesaria.

 

El traumatólogo que le amputó la pierna equivocada a una mujer de 66 años en el Nuevo Sanatorio de Berazategui responsabilizó al cirujano que firmó la derivación. Además, la fiscal Karina Santolin, a cargo de la causa, aseguró que los médicos “pueden seguir ejerciendo” la profesión mientras se realiza la investigación.

Tanto el doctor Rafael Mariano Rico Núñez, cirujano vascular que determinó el diagnóstico y quien trató a la paciente, como el doctor Gonzalo Cardoso, quien efectivamente realizó la cirugía, se encuentran imputados por lesiones culposas. Según explicó la fiscal, “Rico está imputado porque Cardoso declaró que actuó bajo sus órdenes” y entre las autoridades de la clínica “no hay nadie imputado”.

Si bien la ley les permite ejercer la profesión, la fiscal agregó que “depende de Pami y de la clínica si los dejan ejercer”.

Santolin aseguró que no tuvo contacto con las autoridades de ese sanatorio porque, por el momento, no encuentra el sentido de incluirlos en la causa.

La historia clínica de la jubilada fue secuestrada y será analizada por peritos médicos al momento de realizar la pericia sobre la extremidad que aún mantiene la paciente. La clave es determinar, más allá de la opinión que darán los médicos de la clínica de Quilmes, si en principio, cuando la mujer fue ingresada al quirófano, “ambas piernas o alguna de las dos” presentaban un cuadro necroso compatible con la derivación a la amputación.

Fuentes judiciales señalaron que recién cuando concluya las pericias a la paciente y sobre su historial se citará a declarar a los profesionales imputados.

Además se investigará si hubo un mal diagnóstico y la mujer en realidad nunca debió recibir la indicación de una amputación.

El caso

Magdalena Leguizamón, jubilada de 66 años, padecía una necrosis en una de sus extremidades, una complicación común en pacientes diabéticos. El lunes los médicos le amputaron el cuarto dedo del pie derecho para intentar frenar la infección pero, de acuerdo con el relato de sus familiares, el cuadro se complicó y los médicos decidieron avanzar con la pierna hasta la altura de la rodilla para controlar la necrosis.

Fue en esa segunda intervención que el cirujano a cargo de ambas intervenciones amputó la pierna izquierda, en lugar de la derecha, como se había informado a la paciente y los familiares.

La familia de Leguizamón trasladó a la mujer a otra clínica y radicó una denuncia por mala praxis contra los médicos y contra el Nuevo Sanatorio Berazategui, que fue allanado ayer.

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