Producción de lanas: Un informe elaborado por INTA Mercedes

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Producción de lanas: Un informe elaborado por INTA Mercedes

El planteo ganadero en la región NEA fue cambiando en función de diferentes factores. Entre ellos, el desarrollo de nuevas tecnologías, la disponibilidad de mano de obra calificada y decisiones de cambio acordes a lo que impone el mercado.

En la ovinocultura se observa que, en el transcurso de los años, fue variando el precio de los productos derivados, principalmente el de la lana. Esto se debe a que el precio de éste producto se rige por el mercado internacional, siendo que el 96% se exporta a Alemania, con el 31,3% del total; seguidos por China con un 19,8%; Italia con el 11,1%; Turquía con el 8,8% y finalmente Perú con el 5,4% de la producción.
Argentina tuvo una población histórica de lanares de 78 millones de cabezas a finales del siglo XIX y una producción máxima de 234.900 t de lanas sucias en 1943 y ocupó el 3º lugar mundial como país productor exportador (FLA, 2001).
Luego, por diversas razones de índole internacional, vinculadas con el precio y de orden interno relacionadas primordialmente con el tratamiento cambiario – impositivo, hicieron retroceder el stock, llegando a sumergirse en una profunda crisis, la denominada “crisis de los 90”. Situación que redujo el stock drásticamente.
Posteriormente, con políticas como la Ley de fomento para la “Recuperación de la Ganadería Ovina” (Ley Nº 25.422/02), se logró reestablecer el orden productivo del sector, ubicándolo en un número de 14.747 millones de cabezas (SENASA, 2017).

Originariamente los ovinos se encontraban en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Santiago del Estero y Corrientes. Por cambios experimentados en la estructura agraria, desembocaron en la declinación de la cría del lanar y en su desplazamiento a nuevas zonas (Ginés S. 2003). En consecuencia, se ubicaron en la Patagonia, realizando una explotación de tipo monocultivo. Un porcentaje importante se ubicó en el norte del país, pero su producción fue acompañada de bovinos o camélidos como el caso de la región del NEA y NOA respectivamente.

De esta manera, el sur se caracterizó principalmente por la producción de fibra en cuanto a cantidad y calidad, mientras que el norte, por la producción de carne y lana.

Mercado argentino
En el 2017 se produjeron en el país 42.700 toneladas de lana sucia (FLA, 2017) y en el 2018, 41.494 toneladas de lana sucia (FLA, 2018). Si bien la cantidad de lana producida en el último tiempo no cambio significativamente, si lo hizo el tipo de lana que se comercializa.

En las zafras de los años 1976/77 el 32,93% de lo producido era lana fina (18-24µ) y en la última zafra y como se viene dando en los últimos años, fue de 62,14%, muy distinto de lo que paso con la lana gruesa (más de 32,6µ), en los años 76/77 se producía 15%, actualmente tan solo el 2,57% y en el 2018 solo el 1,82% es lana gruesa.

Esto marca una inclinación productiva de los sectores ovinos en producir lana en cantidad y calidad atraídos por el precio de la lana fina. En la región del NEA se observa la misma tendencia.
En el siguiente gráfico se muestra el precio de la lana litoraleña de los últimos 5 años.

Fuente: SIPyM-PROLANA

Desde el año 2014, el precio de la lana se fue incrementando de forma exponencial, aunque solo de la lana fina, es decir, por debajo de 26,5µ. Y la lana por encima de 26,6µ no acompañó esta subida tan abrupta y en algunas finuras decayó su valor.

A comienzos del 2014, finuras de 22-23 µ (ideal fino) se pagaron u$s 4 a 5. En la actualidad hubo lotes de lana ideal que se fijaron en u$s 8,40 (al barrer) lo que da un aumento mayor al 100%. En cambio, lanas gruesas de u$s 3 a 3,5 no aumentaron, sino que descendieron y se pagaron entre u$s 1,5 a 2,5. Esto demuestra que el mercado busca lanas finas, con características de calidad y cantidad.

En Corrientes el mayor número de cabezas ovinas está dado por tres razas; Corriedale, Romney Marsh e Ideal. Para determinar el precio de venta se tiene en cuenta su finura y rinde. Como ejemplo, se presenta un gráfico de los precios orientativos de la lana litoraleña de la semana 24 que va desde el 11 al 13 de diciembre del 2018.
Como se observa la calidad de las lanas es relevante para los mercados, por ello se deben tener en cuenta las características que afectan el valor textil de la lana.
Las principales características que afectan el valor textil de la lana son:
Diámetro promedio de las fibras

El uso de mayor valor agregado para una lana es la fabricación de telas. Entre éstas, las más finas y livianas son las de mayor valor. La fabricación de ese tipo de telas, por su parte, requiere hilados finos y éstos se producen más económicamente cuanto menor sea el diámetro promedio de las fibras.
El proceso de hilado se inicia luego de lavar, cardar y peinar la lana en un haz o banda de fibras paralelas (‘sliver’) que constituyen el ‘top’. Por esa razón, entre las lanas destinadas a confección de vestimenta y a igualdad de otras características, las más finas son las más valiosas. Es la característica que mayor valor le imprime al precio final de la lana.

Rendimiento al lavado
El “rinde” es la relación resultante entre el peso de la muestra sucia y la muestra limpia y seca de lana. Es otra característica comercial muy importante porque nos permite conocer la cantidad de lana peinada a obtener.

La longitud de la mecha limita el destino industrial de una lana. La mayoría de las máquinas peinadoras, necesitan para el peinado mechas de por lo menos 7 cm de longitud, con lo cual se fabrican las prendas más valiosas como los casimires (trajes).
Las mechas que miden menos de 7 cm se destinan a otro proceso, con lo cual se fabrican prendas de menor calidad y por ende de menor valor comercial. Estas tres primeras características (Finura promedio, rendimiento y longitud), determinan el 70% del valor a la lana.
Otras características de menor valor pero que no se deben descuidar por parte del productor son: color, por su facilidad para ser coloreadas al tono deseado, las lanas más blancas son las que logran mejores precios. Medulación, característica indeseable en lanas destinadas a la confección de vestimenta porque origina problemas en el teñido. Resistencia a la tracción, capacidad de resistir o soportar una determinada tracción antes de romperse. Las lanas débiles o quebradizas presentan escasa resistencia a la tracción y resultan de escaso a nulo valor comercial. Contaminación con sustancias vegetales, entre otras.
Por ello, se debe prestar particular atención al diámetro promedio de las fibras, rendimiento al lavado y la longitud sin dejar de lado; la medulación, la resistencia a la tracción y el color.
Algunas recomendaciones para la producción de lana de calidad: disminuir el diámetro medio de la fibra, y aumentar el peso del vellón; mediante la selección de los reproductores, utilizando medidas objetivas; implementar Provino; aumentar los rindes y la resistencia de lana mediante la implementación de esquila pre-parto, reduciendo la presencia de fibras negras y coloreadas. Buscar pureza racial, esquila libre de contaminación; esquila desmaneada secuencial, esquila Prolana; disminuyendo los coeficientes de variación de la finura: mejorar genética, animales con uniformidad de finura; clasificación, mayor uniformidad en los lotes comerciales.

Conclusiones
A partir de lo expuesto es importante definir el propósito de la empresa ovina. Esto conlleva al siguiente planteo: si se continúa produciendo carne y lana o se especializa en producir lana o carne de calidad.
En el NEA los sistemas son mixtos bovino-ovino y los lanares son de razas doble propósito. Con éste diferencial en el precio de la lana se puede analizar si es propicio producir lana mediana-gruesa (más de 26,5µ) y corderos pesados o inclinar la producción a la obtención de lana fina y de calidad (inferiores a 26,5µ) con rindes mayores a 70 % y corderos zafreros, considerando que hoy no se paga un diferencial por carne.
En la región, hay ovejeros que observan esta realidad y compraron razas carniceras, como Texel, Ile de France, Border Leicester, Hampshire, entre otras. Y otros productores inclinados más a la búsqueda de lanas finas implementaron programas de selección (PROVINO) y técnicas de acondicionamiento de los vellones como sugiere PROLANA (Programa nacional creado para asistir al productor lanero para el mejoramiento de la calidad de la lana, en su presentación y condiciones de venta).
Cabe aclarar que el tipo de ambiente influye directamente en la sanidad del animal dependiendo de su condición racial y adaptación al medio, por lo cual se recomienda ante la toma de decisiones consultar con un técnico o profesional de la zona que haya tenido experiencia en la actividad ovina.
También, incorporar genética de animales con datos objetivos. Integrar y formar parte de los productores organizados que buscan producir lana de calidad, ya sea para intercambiar o comprar carneros, generar ventas en conjunto y mejorar así el precio por grandes volúmenes.

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